Es muy curioso como hemos ido mostrando con el tiempo, socialmente al menos, un gran desapego hacia todos los signos aún visibles, de un pasado glorioso y rico en tesoros, tierras, imperios, mitos y visiones cosmogónicas únicas. Así vemos como una curiosidad menor al danzante vestido de guerrero azteca, luchando por ganar unos cuantos pesos aprovechando la luz roja del semáforo, o somos capaces de pasar junto al templo mayor con toda nuestra capacidad de asombro o admiración, adormecida por siglos de una historia que en palabras de Eduardo Galeano, ¨...para que nos resignáramos , conciencias vaciadas, al tiempo presente; no para hacer la historia, que ya estaba hecha, sino para aceptarla...¨ Sí para asimilar no solo el despojo de riquezas materiales que ha soportado América latina, también el de una historia deformada, sin voces sonoras ni héroes entrañables y, en cambio, pueblos sojuzgados y sometidos brutalmente con ayuda de todas las artes posibles, buenas o malas que, al fin, no i...
Comentarios
Publicar un comentario